15 enero 2011

De nada sirve quejarse

Estaba viendo una tanda de anuncios, mientras trataba de ver una película, cuando me he encontrado no pocos anuncios llenitos de lo que en mi casa llamamos machismo encubierto.

Estaba dispuesta a volver a hacer un nuevo post al respecto pero he pensado que no, que de nada sirve quejarse. Esa filosofía muy mía para tantas cosas voy a aplicarla también a esto. Uno se queja pero actúa, si no de nada sirve la queja.

Estoy dispuesta a luchar contra eso con el ejemplo, es decir, demostrando que las cosas no tienen porque ser así. Estoy segura de que puedo demostrar que no es necesario que sean los hombres los que tengan que conseguirnos siempre el coche para darnos "más espacio", ni tampoco hace falta que los hombres miren a las mujeres tras cocinar y suelten frases como "y sin manchar" como si la cocina fuera de ellas.

Nada de eso tiene por qué existir. Con educación puede existir la igualdad, y las mujeres pueden ser las que conduzcan y guíen, las que a veces esperan la cena y otras veces la preparan, y en definitiva, que pueden ser quienes manejen su vida a su antojo sin necesidad de depender de nadie, simplemente eligiendo con quien van a compartir vida y tareas.


Para mí hay una cosa muy clara: la igualdad es el progreso



06 enero 2011

A Caballo

Empecé mi blog con Aute y ahora empiezo el año con Silvio. Mi "nuevo-viejo" descubrimiento y mi "nuevo-viejo" vicio del año.

Y una canción preciosa: A Caballo. Y pensar que esta canción estaba en un álbum llamado "Descartes" ¿descartar esta canción? este Silvio...


A caballo comienza el delirio de esta carrera
a caballo de mi beso a caballo de la primavera
a caballo caemos al río
a caballo apagamos el frío
a caballo se saltan los broches
a caballo se alumbra la noche
a caballo el amor
a caballo bañado en sudor
a caballo llegamos al vicio
y juro que no es sacrificio.


A caballo quería contigo tener una vista
a caballo y temprano para que se alargue la pista
a caballo andarías segura
en la más saludable montura.
a caballo los santos pervierten
y dolor y tortura divierten
a caballo el amor
galopando hacia el premio mayor
a caballo pasando la liebre
y un trovador cantando de fiebre.


A caballo curando la baja presión de la sangre
a caballo borrando ignominias miserias y hambres
a caballo impartiendo justicia
reclamando el país con Alicia
a caballo sin discriminarnos
a caballo total para amarnos
a caballo el amor
desbocado a todo tambor
a caballo de tan necesario
me siento más revolucionario.


31 diciembre 2010

Nuevo año, Nuevo diseño, Nuevo deseo

Ahora que acaba el año, estoy con ganas de cambiar la imagen de mi blog. Después de mucho buscar, pero mucho, mucho, éste ha sido el seleccionado. Y aunque no es perfecto, está bien hombre, ¿qué os parece?

Bueno y como no puede ser de otra manera, toca hacer el balance, los propósitos y los deseos típicos de estas fechas: 

Balance: positivísimo. Tengo un amor perfecto en su imperfección y una vida que es para mí un sueño.
Propósitos: decir más lo que quiero y mejorar mi manera de decir que no. Respectar sin invadir.
Deseos: mi deseo es secreto, y de momento no conseguido, e incluye estas dos letras: b y b.

Y para seguir con los rituales, esta noche toca tomar las uvas. Yo soy una fan total de ellas y, sin gustarme demasiado,  me encantan los nervios previos que me producen. Contarlas y recontarlas hasta que cae el carrillón y empieza la contrarreloj. Acumularlas cual hámster y por último intentar tragar y masticar la masa formada. Después, lo mejor, abrazar a mi familia y desear un feliz año.

Así que, aunque esté súper oído, os deseo un muy feliz año 2011. Ya veréis como todos los deseos se cumplen y si no, seguro que si la suerte aparentemente no ayuda, la hacemos un quiebro y buscamos la carretera secundaria para conseguir el mismo resultado.

¡FELIZ NOCHE PARA TODOS!

09 diciembre 2010

Heridas colaterales

En toda separación siempre hay personas heridas. Cuando las separaciones son sin niños cabe pensar que serán más sencillas. Sin embargo, nos olvidamos de unas personitas, que aunque no sean quizá pequeñas, también acaban en medio y en ocasiones teniendo que elegir entre papá y mamá: los amigos.

Estos actores sueñan constantemente con una reconciliación de sus "padres" (como los hijos), intentar mediar entre ellos (como imagino que harán los hijos) y al final tienen que tomar partido y establecer un difícil régimen de visitas (como la mayoría de los hijos).

Todas las separaciones son difíciles, y todos los que las vivimos desde fuera, sentimos que algo también se separa en nuestras vidas. Lo bueno es, que a diferencia de los niños, y aunque también somos heridas colaterales, somos lo suficientemente adultos para estar al lado de los verdaderos protagonistas, apoyando y sabiendo que ocurra lo que ocurra, y acabe como acabe, nos tendrán siempre ahí.

Yo por si acaso, ya le he dicho a César, que si algún nos separamos, tendremos que ir al juzgado a luchar por la custodia de nuestros amigos, pero a luchar de verdad, de verdad, porque creo que, si les dejo elegir, se van a querer ir con "papá". 


Con todo mi amor para vosotros dos. 

06 diciembre 2010

Gris blanquecino tirando a negro

Ni blanco, ni negro, ni siquiera gris. Así son las cosas, con matices. Porque un día son negras y al día siguiente, o al minuto, o al año, son blancas, al ratito de nuevo negro y cuando te descuidas se quedan en gris.

Porque en el día a día yo me encuentro con esto. Convicciones sexuales ultra-religiosas que se casan embarazadas, amistades profundas que se lían con el novio de su mejor amiga, cornamentas del pasado que acaban en matrimonio de fidelidad intachable... y no son contradicciones, son tonalidades de la vida.

Y es que nadie puede lanzar la primera piedra para lapidar (y juzgar), cuando en la situación más aparentemente contradictoria sus protagonistas son humanos. Antes, hay que pararse a pensar en cómo se sienten sus protagonistas, pensar en qué lo ha podido provocar, en cómo nos sentiríamos nosotros... Y siempre sin olvidar que eso mismo nos podría pasar a nosotros. Aunque suene lejano.

Porque no nos engañemos, todos hemos vivido una contradicción así. Y si vosotros no, yo sí. Y os aseguro que en ese momento no buscas un juicio. Sólo comprensión. Eso es lo que procuro aplicar.

No hay malos malísimos, ni buenos buenísimos, sino gente aprendiendo. A veces hay fallos, la mayoría de veces aciertos, pero mientras tanto conviene que, cuando se trate de personas, aprendamos primero a ver más allá. Sólo así aprenderemos a mirar de verdad.

19 noviembre 2010

Los límites de la verdad

Tiene César una frase: la verdad está sobrevalorada. Con esto, lo que quiere decir es que en teoría todos queremos escuchar la verdad, pero que en la práctica, no queremos escuchar algo que no sea lo que esperamos.

El ejemplo más claro y más tonto: "cariño, ¿te gusta mi nuevo pelo?". Si la respuesta es sincera pero es un no rotundo, no gusta, en cambio un sí claro aunque no sea 100% sincero pues hombre, algo más sí que gusta.

Yo siempre me niego a creer que eso es cierto e intento rebatirlo, pero a veces me doy cuenta que lo hago con argumentos que ni yo misma me creo.

Pero me ha venido a la cabeza de nuevo esta frase porque últimamente estoy pensando en la sinceridad entre amigos y en cuántas veces la verdad se oculta tras las "buenas maneras". Tras un supuesto "no hacer daño".


Porque, ¿dónde está el límite en el cual tú dices lo que piensas sin que sea un meterse donde no te llaman o molestar al otro? ¿se deben dar posibles soluciones a los problemas cuando lo que busca la persona sólo es desahogarse? 

Parece claro pensar que lo mejor es "estudiar" a tu interlocutor y averiguar si lo que busca es consejo, pero si claramente tu interlocutor no quiere oír hablar de soluciones y sólo quiere quejarse y revolverse en su "desgracia", ¿se debe aguantar callado sin aportar tus posibles soluciones que desde fuera se ven o es preferible sólo asentir para evitar enfados del contrario? ¿sería eso una amistad de verdad?

Yo siempre me pregunto qué me gustaría que hicieran conmigo, y aunque a priori (y en teoría) lo tengo muy claro, en realidad no siempre reacciono como debería. Esto me devuelve al inicio del texto, y me hace pensar que quizá César tiene razón y la verdad está realmente sobrevalorada.

¿Nos educan para asumir críticas/comentarios/objecciones de los demás? ¿y para escuchar sin opinar? yo creo que no.

11 noviembre 2010

Enumerando

Estaba tendiendo y en esto que, cuando estaba colgando una toalla del gimnasio, ha venido una pequeña brisa y la ha movido. Y he pensado: cómo me gusta ver como se mueve la ropa tendida por el aire.

Y pensando y pensando, casi se me cae una camiseta (¡bendita pinza que ya había colocado!), y también se me ha ocurrido que debía hacer una enumeración de todas esas pequeñas cosas que son pequeñas tonterías pero que me encantan. Siempre había querido hacerla, así un tipo el principio de la película Amelie, pero nunca sabía donde hacerlo. 

Sin embargo hoy tendiendo... he pensado en el blog, ¿qué mejor sitio? así os cuento que... 

me encanta ver cómo se mueve la ropa por el viento,
me encanta meter las manos en carne picada, 
me encanta la espumita del café, 
me encantas las tormentas, tanto de invierno con su "madre mía como llueve" mientras estás calentito en casa, como las de verano cayéndote en la cara y calándote la ropa,
me encanta el dorado de la cebolla picada,
me encanta comprarme una revista del corazón en el aeropuerto antes de salir de vacaciones,
me encanta cuando te saludan con un gesto de cejas del que te ha reconocido,
me encantan todas esas pequeñas cosas que seguro que ahora mismo se me han olvidado.

Y ahora os toca a vosotros, ¿jugamos?