10 julio 2010

Bajón hospitalario

Estoy agotada, en babia, de bajón. Y todo por el efecto del hospital. Aunque parece que todo está controlado, a mi padre no le darán el alta hasta el lunes. 

Y creo que justo es eso lo que me ha producido el bajón. Después de las dos semanas que llevamos. El hecho de que, después de que nos dijeran equivocadamente ayer que hoy seguramente se iría a casa, al final se quede en el hospital es lo que me ha acabado de rematar. Porque cuando parece que ya no va a haber horarios de visitas, más esperas en el mismo pasillo de la UCI o en el sillón de la habitación y que mi madre podrá estar en su casa sin preocuparse, pues aún quedan dos días. Dos días en los que estará bien, pero dos días más que no podrá estar en su casa. Y estoy cansada.

Cansada de la espera
Cansada de los médicos completamente incompetentes al hablar con los familiares 
Cansada de ver como mi madre está nerviosa
Cansada de los puñeteros horarios

Y con ganas de que el lunes la vida, y mi vida, vuelvan a la normalidad.

3 comentarios:

Juan Carlos Ortega dijo...

Hoy es lunes.

Espero que ya, por fin, le hayan dado el alta.

Y espero que volvais a la ansiada normalidad.

(Hay que ver lo que se echa de menos cuando no se tiene, y lo que nos quejamos de la rutina).

Una sonrisa.

Elena dijo...

Pues no, es lunes pero seguirá al menos tres días más en el hospital.

Lo bueno: que no es por nada malo, simple ajuste de la medicación.
Lo mejor: el fin de semana ha servido para recobrar las fuerzas y el ánimo.

Gracias por tu sonrisa! Te envío otra!

Sergio García dijo...

Yo una sonrisa no, pero te puedo mandar a un par de niños o niñas que me sobran...

Alegran la vida que es una maravilla, sobre todo cuando vomitan...